Crónica de un partido con amigos
Todo empezó el
sábado de mañana, eran las 10:30hs cuando me desperté. Me terminé
de bañar, me vestí y le dije a mi madre :
- ¡Maaaa! ¿no viste la pelota?
- Sí, está abajo de la cama.
Saqué la pelota y
me fui, pero me acordé que no llevaba bolsa. Mi padrino me la dio y
de ahí me fui para el liceo.
La profe de E.C.A
nos dejó salir a jugar al fútbol. Yo tenía la pelota y estaba
dispuesto a todo para no perderla. Íbamos empatados y Kevin me
estaba marcando cuerpo a cuerpo. En la cancha había un zócalo de
más o menos 30 cm, no me dolió en el momento, pero después pagué
con el pie hinchado la patada que le pegué al zócalo.
Lo peor de todo es
que perdí la pelota y nos metieron el gol de nuestra derrota.

No hay comentarios:
Publicar un comentario